EL CONJURO

–¡Hagamos un conjuro! –propuso la Hechicera–. ¡Preparémoslo esta noche, que hay Luna Llena!

–Yo pediré amor –aplaudió la Amante que anhelaba desde hacía años pareja.

–Yo abundancia –suspiró la incansable Guerrera.

–Yo pediré que se expanda mi obra –añadió con ilusión la Artista Creadora,

agotada de sentir que caminaba su vida como si se hundiera sobre cemento fresco.

La Sabia las miró a todas con dulzura. Conocía bien el terror de la Amante a la intimidad sexual, dadas